viernes, 29 de noviembre de 2013

Agfa Silette tipo 6, de 1958

Mi afición por la fotografía y por las cámaras, empezó cuando a la edad de 8 años, abrí un cajón del mueble del comedor de casa y encontré olvidada en un rincón, una Afga Silette, con su parasol y su filtro amarillo.

Se trataba de una Silette tipo 6, de 1958, con objetivo Apotar, que había estado en uso, hasta que fue relegada por una Yashica electro 35, en el año 1971. Puesto que se trata de una cámara sin fotómetro, ni telémetro, ni corrección de paralaje en el visor, quedó rápidamente eclipsada por la nueva rival japonesa.

El paso del tiempo hizo que el obturador se volviese perezoso en las velocidades de obturación más lentas y totalmente inservible el autodisparador. Tuve suerte, porque con una limpieza y un uso intensivo de los mecanismos, bastaron para que volviese a funcionar, pero ya por aquel entonces, empecé a investigar y a repara todo lo que estaba en mis manos.

Esta cámara, con sus virtudes y sus limitaciones, hicieron las "delicias fotográficas" durante muchos años.

Hoy en día, todavía conservo la cámara y las fotografías que realicé con ella, que sólo me traen buenos recuerdos.

Agfa Silette tipo 6, de 1958



Agfa Silette tipo 6, de 1958


Agfa Silette tipo 6, de 1958


Agfa Silette tipo 6, de 1958

domingo, 3 de noviembre de 2013

Taller Fotomecánico

Esta tarde, ha sido tiempo de técnica fotográfica. He realizado un taller, al que yo le llamo “Fotomecánico”. Hoy no ha sido la primera vez, porque ya lo he realizado otras veces, siempre en “petit comité”.

¿Y de qué se trata el taller y a quien va dedicado? Pues muy simple, se trata de que todo aquél, que tenga en casa, una cámara analógica, olvidada en un rincón de un armario y mejor aún, si se trata de un recuerdo familiar, la pueda traer al taller para facilitarle el camino y retomar la ilusión, de poder usar esa cámara tan querida. No importa de qué cámara se trate, lo único que importa es tener la ilusión de poder usarla.

Durante el taller, se realizan varias actividades, como el de hacer un repaso general de la cámara, con una limpieza del exterior, de la óptica y el visor, se elimina el posible óxido formado en el compartimento de las pilas (en caso de usar), para eliminar falsos contactos, comprobación del fotómetro, si tienen, de las velocidades de obturación, autodisparador, etc. ¡Pero no creáis que lo hago todo yo! Lo hacemos entre todos y cada uno se dedica a su cámara. Es la mejor manera de crear el “feeling” necesario entre cámara y usuario, para poder disfrutar plenamente. Con el tiempo, la cámara se tiene que convertir en parte de uno mismo, si no, mal vamos.

Al futuro usuario “analógico”, se le informa sobre los tipos de película que puede usar su cámara y cuáles son las más aconsejables, de qué tipo de baterías necesita su cámara, el funcionamiento de la cámara y unos principios técnicos básicos imprescindibles, sobre fotografía. La parte creativa ya la tiene que poner cada uno.

Y lo más importante, se contagia la ilusión por la fotografía analógica y se crea una complicidad muy bonita entre usuario y cámara, que se transmite en una cara de felicidad inigualable, porque ve que se siente capaz de usar esa cámara que tan buenos recuerdos le trae.

Es algo que me apasiona y me siento gratamente recompensado, al ver la ilusión con la que se marchan, queriendo ya hacer las primeras fotos, de camino a casa.

Hoy, se han reconvertido tres usuarios de cámaras digitales, al mundo analógico. Ya lo dicen que, soy un peligro para el mundo digital.

A continuación, unas imágenes, aunque de muy poca calidad, de esta misma tarde.

-Una participante del taller, vino con una Nikon FM 2ª serie, en un extraordinario buen estado de conservación, a la que no le funcionaba el fotómetro.

Nikon FM 2ª serie.
Localizamos la avería. El compartimento de las pilas, se había rajado y al cerrar la tapa, el cable que está soldado al contacto de polo negativo, del conjunto de baterías (en este caso, dos baterías LR-44 o SR-44), hacía contacto con parte del chasis de la cámara, que está conectado al polo positivo y se creaba un cortocircuito, descargando las baterías en pocos minutos. Una vez reparada y montando otras baterías nuevas, ha vuelto a funcionar perfectamente, como una buena cámara que es.

Compartimento de las baterías en Nikon FM
 -Tras una pausa para descansar, cámaras y herramientas, se han quedado esperándonos:


-En plena faena de limpieza y explicación del funcionamiento de cada cámara, usando película velada:



-Incluso ha habido tiempo para devolver a la vida, una cámara de cine Sankyo, de Super 8, preparada con película y funcionado, lista para el próximo fin de semana: