domingo, 30 de junio de 2013

Nikon F

En 1959, Nikon rompió moldes y revolucionó el mundo del fotoperiodismo, presentando la Nikon F. Esta cámara supuso un cambio de forma de trabajar y de pensar, para muchos fotoperiodistas.
El formato de 35mm, no se consideraba un formato muy profesional, comparándolo con el de Formato Medio o el Gran Formato, pero la Nikon F hizo cambiar la forma de ver este formato "pequeño".

En esa época, las cámaras japonesas, estaban consideradas como herramientas de poca fiabilidad y bajo nivel de calidad, pero Nikon rompió ese estereotipo, con la presentación de esta cámara.

El peso, los visores poco luminosos y la poca fiabilidad de muchas cámaras réflex de la época, hacían optar por cámaras telemétricas, como las Leica, a muchos profesionales de la fotografía, por su peso más reducido, visores más luminosos y gran fiabilidad. Nikon hizo cambiar esta percepción de las cámaras SLR, al presentar la F. Su visor relativamente luminoso e iluminado por igual, gracias a la lente de fresnel incorporada a la pantalla de enfoque.

La cámara telemétrica Nikon SP, de 1957, con su fama reputada, como cámara robusta, práctica y eficiente, fue una base muy sólida para la creación de la nueva SLR.

Nikon SP

Hay que reconocer, que es todo un logro, que el sistema de montura de bayoneta, para la cámara y los objetivos, que introdujo Nikon, al presentar esta cámara, haya sido válido, soportando el paso del tiempo y que todavía hoy en día, se siga utilizando, lo que permite el poder estar usando una lente de más de sesenta años, en una cámara actual, cosa que no pueden decir la mayoría de fabricantes de cámaras. ¡Bravo por Nikon!

Algunas de las características de esta cámara son:

  • Visor intercambiable, por una extensa gama de visores, tanto fotométricos como no, pudiendo escoger diferentes tipos de visionado (cintura, frente, torreta con ocular...).
  • Pantallas de enfoque intercambiables, sin necesidad de intervención en taller. El cambio lo puede realizar el propio usuario e incluso, sobre la marcha. Se puede escoger entre cinco tipos de pantalla de enfoque (originalmente), A (fresnel + sistema de enfoque por imagen partida con centro transparente) , B (fresnel con centro mate), C (mate con centro claro), D (mate) o F (igual que B, pero con líneas de encuadre). Nikon llegó a fabricar 16 tipos de pantalla de enfoque para esta cámara.
  • Velocidades de obturación, de 1s a 1/1000s
  • Botón para la previsualización de la profundidad de campo.
  • Mecanismo para la pre-elevación del espejo.
  • Autodisparador, con tiempos marcados para 3, 6 y 10 segundos.
  • Obturador 100% mecánico, por cortinilla de titanio.
  • Campo de visión del 100%
  • Disponible en color negro y cromo.
Unas imágenes de mi unidad:

Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2
Parasol original + Tapa.
Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2
Parasol original.
Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2
Parasol original.
Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2
Parasol original.
Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2
Parasol original.
Detalle del Photomic F Tn.
Vista interior. Guías y sistema de arrastre.
Tapa trasera deslizable.
Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2
Vista superior sin visor.

Detalle del anillo selector de velocidades
y recordatorio de velocidad de sincronismo del flash,
en función del tipo de flash utilizado.
Nikon F + Photomic F Tn + Nikkor-S 50/2

Funda original para Nikon F
Funda original para Nikon F

Detalle del grabado con el nombre original de la marca:
NIPPON KOGAKU

 



viernes, 28 de junio de 2013

Sistema de fotometría Minolta CLC

Detalle del pentaprisma de Minolta SRT-101 con el sistema de fotometría CLC, cuyas iniciales provienen de  "Contrast Light Compensation".

Dos sensores CdS, situados uno en cada una de las caras principales del pentaprisma, compensados eléctricamente, mediante resistencias, para realizar una medición compensada y ponderada, entre la luz incidente que llega a la cámara, desde la mitad superior de la escena (cielo) y la mitad inferior (tierra).

Esta cámara está fabricada en el año 1966 y el sistema CLC, fue el precursor del sistema fotométrico matricial, de las cámaras actuales.

Minolta SRT-101 con sistema fotométrico CLC
En este caso, la cámara fue sometida a una recalibración del sistema eléctrico, para poder usar las baterías actuales, de 1,5V en lugar de las originales de 1,35V, prohibidas actualmente, por contener mercurio.

miércoles, 26 de junio de 2013

Sekonic Twinmate L-208

Me gustaría hacer una pequeña reseña, a un fiel compañero de viaje, que seguro que muchos ya conoceréis, pero para los que no, sólo quería dejar unos pocos comentarios.

Para todos es sabido, que aunque se esté utilizando una cámara con fotómetro incluido, en muchas ocasiones puede ser muy útil, disponer de un fotómetro externo, a poder ser, con lectura de luz incidente. Evidentemente, si la cámara no posee ningún tipo de fotómetro integrado y no queramos realizar la fotometría por estimación, nos va a ser indispensable.

Es bueno y casi obligado, tener un buen fotómetro, para poder contar con él, en situaciones específicas, pero no es menos interesante, el poder contar con un fotómetro, con el que podamos hacer lecturas de luz reflejada, incidente y que podamos llevar cómodamente en la bolsa del equipo o incluso, en el bolsillo del pantalón/chaqueta, sin que nos sea un incordio o algo que nos eche para atrás, porque en este caso, no lo llevaremos nunca encima y no dispondremos de él, cuando surja la ocasión en dónde lo necesitemos.

Un muy buen candidato para cumplir esta misión, es el SEKONIC TWINMATE L-208. A continuación, algunas de sus ventajas:

  • Su reducido tamaño, una de sus grandes bazas a favor. Cabe en cualquier rincón de la bolsa o bolsillo.
  • Ligero, eso hará que no nos haga pereza llevarlo siempre encima.
  • Lectura de luz incidente y luz reflejada.
  • Un sensor Cds muy preciso, asistido con pila (comercializada actualmente, sin problemas).
  • Dial muy claro y nada confuso.
  • Lectura rápida.
  • Memoria de lectura. Una vez realizada la lectura, la aguja indicadora, permanece en la misma posición, durante un tiempo.
  • Amplio espectro de selección de sensibilidad de la película.
  • Posibilidad de instalación, sobre la zapata de accesorios en las cámaras que la poseen.
Como parte menos positiva (ya que no se puede considerar como negativa), podemos destacar:
  • Poca precisión de alineación entre la aguja del medidor, con la flecha del anillo selector.
  • Poca precisión en lecturas en escenas de muy baja iluminación.
Sekonic Twinmate L-208
Mi valoración, de 0 a 10, es de un 8.

Sin duda alguna, una muy buena opción para iniciarse en la fotometría, mediante lectura externa o para quien quiera tenerlo como un segundo equipo, para los días que nos hace pereza cargar con un equipo pesado o para llevarlo siempre en la bolsa, para no olvidarlo nunca y que nunca nos falte.

Podríamos decir, que es el "nuevo" Gossen Sixtino 2.

domingo, 23 de junio de 2013

Anillos de diafragma en objetivos Leica

Hace unos días, hablando con una persona que conozco, del mundo del coleccionismo de las cámaras fotográficas, salió el tema de las diferentes versiones del Leica Summaron, porque él tenía a la venta, ambos modelos. En concreto, un primera serie y un segunda serie, ambas de montura a rosca y f:3,5.

Le comenté, que era curioso ver, cómo en el Summaron f:3,5 primera serie, era complicado y casi imposible, mover el anillo de diafragmas, sin girar el objetivo entero, y en consecuencia, variar el enfoque, a menos que se tenga trabado en la posición de enfoque a infinito. Si no se da esta condición, debemos sostener el cuerpo del objetivo con una mano y girar el anillo de diafragmas con la otra. Todo y así, como comenté, es poco menos que imposible, evitar que no gire algo el cuerpo del objetivo y se varíe el enfoque.

Leica Summaron - 35mm - f:3,5

Esto es algo, que ya no ocurre en la segunda versión, en el que el enfoque, no se realiza por el movimiento completo de la lente, si no que, el ajuste se realiza de forma interna, separando los dos cuerpos que lo componen. Este conocido, no se había percatado de esta particularidad y lo pudo comprobar “in situ”, ya que tuvimos acceso a los dos objetivos.

Por otra parte, si nos fijamos, por ejemplo, en el Elmar primera serie, veremos que el anillo de selección de diafragmas, está en el frontal del objetivo. Esto implica varias cosas. Una de ellas, es que debemos girar completamente la cámara hacia nosotros, para poder tener acceso al anillo y poder leer las inscripciones de los valores de aberturas. Lo segundo, que el acceso al anillo se hace un tanto complicado, si usamos un parasol (elemento muy útil y aconsejable en este tipo de lentes, en las que el recubrimiento no es todo lo efectivo que podemos esperar y con él, podremos evitar o por lo menos reducir, el efecto “flare”, del que ya hemos hablado en el blog) y no digamos lo difícil que se hace, si montamos un filtro. En este caso, ya no es sólo difícil, si no que es imposible, a menos que retiremos cada vez el filtro.

Leica Elmar I - 50mm - f:3,5

Son varias coincidencias, en objetivos de épocas similares. ¿Puede que Leica contase con que el no tener acceso fácil al cambio de abertura del diafragma, no fuese un problema? Todos sabemos, que la filosofía de una cámara de la marca alemana, ha sido siempre y sigue siendo, la rapidez del uso, su disponibilidad absoluta y no perder una buena fotografía, de algo que sucede en un instante, por culpa de la cámara. De hecho, Leica no aconsejaba usar tapas frontales en los objetivos (aunque las fabricaba y comercializaba), por dos motivos, el primero, porque no pueda ser olvidado puesto en el momento de hacer una fotografía, ya que al ser una cámara telemétrica, no nos percatamos del problema y segundo, por no perder tiempo quitándolo y el fotógrafo pueda perderse una buena toma.

Todos los usuarios de cámaras, con la finalidad de realizar fotografías rápidas, para las llamadas “street walk” (paseos callejeros), saben la importancia que tiene tener la cámara siempre a punto, usando diferentes técnicas, como la del enfoque a la distancia hiperfocal -para no atender al enfoque y perder tiempo- o el aprovechamiento de la latitud de exposición de la película, para tampoco atender en exceso sobre la fotometría. ¿Puede que Leica pensase, que se utilizaría la cámara en la condición de prioridad de diafragma, dejando un valor fijo y variando la velocidad de obturación si es preciso?



lunes, 17 de junio de 2013

Reparación de visor Leica VIOOH

Es algo muy común, que los visores externos, como es el caso del Leica VIOOH, con el paso del tiempo, padezcan de flare, que hace bastante incómodo el usarlos.

En el caso del VIOOH, solucionarlo es muy sencillo y vale mucho la pena, ya que la mejora es notoria, en la mayoría de los casos.

Este visor es muy propenso a padecer de efecto flare, por el hecho de que la imagen recorre un largo camino, desde la lente frontal, hasta llegar al ocular. El motivo no es otro, que el de poseer la particularidad de la corrección horizontal de la imagen. A diferencia de otros visores, la imagen en el VIOOH, es corregida horizontalmente, para que pueda tal y como es en realidad y la imagen es volteada horizontalmente.

Para poder realizar la corrección, el visor posee un sistema múltiple de prismas y de ahí su tamaño.

En primer lugar, retiramos los cuatro tornillos de la tapa trasera, que salen con suma facilidad:


Una vez hayamos retirado la tapa, tendremos acceso directo al sistema de prismas, que deberemos limpiar. Para poder tener acceso a todas las caras de los prismas, retiramos los dos tornillos que fijan el soporte al cuerpo del visor. Estos tornillos son los marcados en color rojo, de la foto siguiente:


NO se deben manipular los dos tornillos marcados en color verde, porque son los destinados al ajuste de la posición del conjunto de prismas y un mal ajuste, proporcionará una imagen defectuosa.

Una vez retirado el conjunto de prismas, procederemos a la limpieza de todas sus caras, mediante una solución de alcohol isopropílico y agua destilada, al 50%, con la ayuda de una gamuza especial para la limpieza de equipos ópticos.

Espero que pueda ser de ayuda, para muchos usuarios de este tipo de visores.

Visor incorporado en Leica IIIf

La mayoría de las cámaras Leica con montura de rosca, incorporan un visor, que realmente es muy sencillo. De hecho, ni incorporan marcas de límite de encuadre ni por supuesto, corrección del error de paralaje, como ocurre en las hermanas, con montura de bayoneta.

En esta entrada, me gustaría hacer hincapié, en el problema que poseen las cámaras telemétricas, al montar según que tipo de objetivos y/o accesorios.

Como ya he comentado antes, los visores que no poseen máscaras de límite de encuadre, tampoco poseen la función de corrección del error de paralaje (típico de las cámaras telemétricas) y como es evidente, no podemos ver, que encuadre tendrá, cada objetivo que montemos, según su distancia focal.

Uno de los principales hándicaps que tienen estas cámaras, es que según que objetivo montemos y/o que accesorio (filtros, parasol, etc.) usemos delante de él, podrá interferir -en algunos casos, mucho- en el campo de visión que nos proporciona el visor.

Para que ésto se entienda, veamos que ocurre, cuando a una Leica IIIf (en este caso, una Black Dial, del año 1951), se le monta un objetivo Leica Summitar 50mm f:2, del 1949, con su parasol específico y original, Leica SOOPD.

Este es el aspecto del conjunto:



Apuntando hacia una pared lisa, para que se pueda apreciar la afectación que tiene el objetivo y el parasol, en la visión a través del visor, esto es lo que se observa:


Es por este motivo, que tanto Leica, como otros fabricantes, comercializaban visores externos, para paliar este problema. Tanto para solucionar el tema del cambio de ángulo de visión, en función de la distancia focal utilizada, como el de la afectación óptica sobre el visor incorporado.

Debo decir, que hay a quien no le molesta perder parte de información visual, a través del visor y no utiliza ningún tipo de visor externo. Cada cual, debe adoptar la solución que más le satisfaga.