jueves, 3 de enero de 2013

Gossen Profisix

Sin duda, uno de los mejores fotómetros que tengo o por lo menos, con el que más me siento identificado y encuentro más cómodo.




Evidentemente analógico y con las siguientes características:
  • Medición de luz incidente y reflejada.
  • Compensación de exposición a través del anillo exterior del dial.
  • Escala de medición para cine.
  • Escala de velocidad de obturación, de 8h a 1/4000s.
  • Valor f: de 128 a 0,7.
  • ISO: 0,8 (DIN 0) a 100.000 ASA (DIN 51).
  • Alimentación por pila de 9V.
  • Totalmente ajustable y con posibilidad de calibrar de forma fácil.
Al tenerlo en la mano, nos damos cuenta en seguida, de que se trata de un fotómetro profesional y que puede cumplir cualquier espectativa y resolver toda situación, por complicada que sea.

Posee un sensor extremadamente sensible y con un indicador, analógico (de aguja) muy claro, tanto para seleccionar la exposición correcta, cómo para hacer sobre y sub exposiciones, de hasta 3 pasos enteros, divididos en tercios.

En la parte frontal, tiene unos conectores, para poder conectar el accesorio para reducir el ángulo de las lecturas de luz reflejada, hasta llegar a lecturas spot de 1º


Como ya he dicho antes, mi fotómetro preferido, junto con el modelo Lunapro, de la misma marca alemana.

Fotómetro Polaris

Mi único fotómetro digital que tengo, es un Polaris.

Cierto, que a priori podemos pensar, que no es un gran fotómetro, pero si no nos dejamos influenciar por su precio tan económico, no nos daremos cuenta de ello.

Primero, destacar su diseño ergonómico, fácil e intuitivo, con una pantalla muy clara, ligero y práctico.



Sus funciones son:
  • Lectura de luz reflejada y luz incidente, a través de la semiesfera desplazable.
  • Lectura de valores de diafragma y velocidad de obturación, cómo de valores de exposición (EV)
  • Flashímetro, con activación de lectura por detección de impulso de luz y por activación del disparo, a través de cable sincro.
  • Ajuste ISO, desde ASA 3 hasta ASA 8000.
  • Utilización de sólo una pila estándar AA.
  • Ajuste de velocidad de sincronismo para el fashímetro.
  • Calibración permanente ajustable.
  • Velocidad de obturación, de 60s hasta 1/8000s.
  • Barra de lectura de exposición, con marcas cada 1/3 y con tres subdivisiones para cada tercio.
  • Ajuste para exposición de flash múltiple.
  • Posibili de adaptar un reductor de ángulo de medida de luz reflejada (semi spot).
Siempre ha sido un fotómetro, que me ha funcionado a la perfección y nunca he notado una gran desviación en las lecturas que he realizado con él. Bajo mi humilde opinión, es un buen fotómetro.

Gossen Sixtino 2 - El pequeño gran fotómetro


Mucho antes de tener los pequeños fotómetros de Voigtländer, como el VC y el VC-II o el Sekonic L-208 y de no encontrarme del todo a gusto, con los pequeños Leicameter de Leica, usé durante mucho tiempo, el fotómetro Sixtino 2 de la prestigiosa marca Gossen, que bajo mi modesta opinión, siempre ha sido una de las mejores.

Como dice el título de la entrada, un pequeño gran fotómetro, ligero y muy preciso. Es cómodo, se puede usar con una sola mano, no molesta en el bolsillo de la bolsa de la cámara, la chaqueta o del pantalón y no usa pila (eso le puede jugar en su contra).

Capaz de medir luz incidente, a través del difusor blanco mate incorporado, a modo de lámina corredera escamoteable y evidentemente, luz reflejada.



Es un fotómetro de célula de Selenio. Eso quiere decir, que la aguja de este fotómetro, actúa cómo voltímetro, que en realidad, mide la corriente generada la célula de Selenio, al incidir la luz sobre ella. Podemos decir, que en realidad se trata de un voltímetro y una placa fotovoltaica. El gran problema es, que estas placas de Selenio, con el paso del tiempo, pierden la capacidad de generar corriente eléctrica y se "agotan", dejando de producir la corriente necesaria para generar el campo magnético, que mueve la aguja del medidor y por consiguiente, la inutilización del fotómetro.

Como siempre me gusta encontrar algún defecto, por leve que éste sea, decir que como cualquier fotómetro analógico, que cuente con sólo una escala, en escenas con baja iluminación, cuesta un poco obtener una buena exactitud de la lectura de la exposición, si pretendemos afinar mucho. Esto puede ser un problema, si usamos película positiva en color (diapositiva), con la que una desviación de 1/3 del valor de exposición, puede arruinar nuestra foto.



Sin lugar a dudas, si tenemos la oportunidad de usar un Sixtino 2 en buenas condiciones técnicas, seguro que no defraudará a nadie.

Vivitar Serie 1, 35-85mm f:2.8


Reconozco que no soy partidario de los objetivos zoom y en el 90% de mis fotos, utilizo lentes de focal fija, por su superior calidad, luminosidad y el elevado rendimiento óptico que ofrecen.

Los mecanismos, partes móviles de los objetivos zoom y los diseños con mayor número de elementos, dejan en inferioridad óptica a estas lentes, frente a los “sencillos”, pero más efectivos, objetivos de focal fija, con menos partes móviles expuestas a desajustes y menos elementos.

Hay pocos objetivos zoom, que me llamen la atención, pero con el Vivitar Serie 1, 35-85mm f:2,8, me veo obligado a hacer una excepción.

Se trata de una lente con una “pequeña” variación focal, de 35mm a 85mm, si lo comparamos con otros objetivos del mercado, pero está claro, que la calidad de una lente, no la define la mayor variación entre focales seleccionables, si no, la construcción óptica y su rendimiento.

Este objetivo de Vivitar, está compensado. Eso quiere decir, que nos ofrece la misma luminosidad, en todas las distancias focales seleccionadas. Que en este objetivo es de f:2.8, constante y de forma continua.
Tiene un diámetro de 72mm, para la rosca de filtros, muy típica en otros objetivos zoom de la marca.

He probado otros objetivos zoom, incluso alguno de la marca Vivitar  pero ninguno de ellos, me ha ofrecido la misma nitidez que este Serie 1. Si bien he de reconocer, que Minolta tiene algún zoom excelente, de la serie MD.

Ya que no todo van a ser elogios, por poner algún defecto, comentar que el material usado para la montura, no es de los más resistentes y quizás sea su talón de Aquiles, junto con los casquillos de plástico, de las guías interiores del mecanismo del zoom.

Como es evidente, todos los objetivos compensados, tienen en su contra, un elevado peso, sobre todo si lo comparamos con una lente de focal fija.

Mi valoración personal, de este objetivo, podría estar en un 8 sobre 10.