domingo, 22 de septiembre de 2013

Chasis Leica Filca

A raíz de una consulta realizada recientemente, me gustaría mostrar algunas imágenes que he realizado, para poder explicar la diferencia de medidas, entre un chasis Leica FILCA versus un chasis estándar y la repercusión que tiene sobre la cámara.

En el blog, ya se trató con anterioridad, el tema de los chasis fabricados por Leica y sus particularidades. Debemos recordar, que Leica fue uno de los padres del formato "pequeño" de 35mm, que siempre fue considerado, como un formato de menor importancia, ya que con las lentes de las que se contaba en el momento de su creación, no se conseguía una muy buena calidad de la imagen, a diferencia de los formatos mayores. Leica fabricó sus cámaras, anteriores a 1952, pensadas para usar única y exclusivamente el tamaño y formato de sus propios chasis y de ahí, el problema de querer usar chasis estándar, ya que tienen un menos tamaño.

Este problema se solucionó, en las cámaras fabricadas después del año 1952, con la aparición de la Leica IIIf de dial rojo y con el nuevo formato de cámara, presentado con los modelos M de la marca alemana, pensadas y diseñadas, para usar los chasis estándar.

A modo de resumen, comentar que el problema se presenta, cuando se quiere usar un chasis estándar, en una cámara Leica fabricada para usar chasis de la marca, puesto que éstos son más grandes y al usar los estándar, se corre el riesgo de que el chasis descienda y obligue a la película a desplazarse, formando una diagonal, lo que ocasiona un problema de impresión de la imagen, sobre la película.

Leica, para poner solución al problema, dotó a sus cámaras IIIf de dial rojo, del año 1952, de una guía para sostener y mantener siempre la película, en su correcta posición.

A continuación, una imagen del hueco con el que contaba la leica IIIf del año 1952, para alojar el soporte guía dotado en la placa base:

Detalle de hueco de guía.


Una vista en detalle, de la guía de la película, con la que se dotó a las placas de base:

Pie de guía para película.

Un detalle del encaje del pie de guía, en el hueco interior del cuerpo de la cámara. La película pasa justo por encima del pie y esto garantiza que jamás pueda descender, tanto si se usa un chasis FILCA como si se usa un chasis estándar:

Acoplamiento entre guía y el cuerpo de la cámara.


Un detalle de cómo queda instalado un chasis estándar, en una Leica IIIf. Se aprecia, que no llega a apoyarse sobre el mecanismo de apertura, de la placa de base:

Chasis estándar, montado en una Leica IIIf


Aquí la diferencia de medidas, de un chasis Leica FILCA, dónde se puede apreciar que ahora sí que tiene la medida apropiada, para quedar bien ubicado, sin peligro de que se mueva:

Chasis Leica Filca, montado en una Leica IIIf


Una imagen, de las diferencias de medida, entre los tres chasis posibles, Leica FILCA, estándar y Leica IXMOO. Éste último, para ser utilizado con las Leica de la serie M:

Chasis Leica FILCA (izquierda) - Chasis estándar (centro)
Chasis Leica IXMOO (derecha)

Mecanismo multifuncional instalado en la placa base.

En la fotografía anterior, se puede apreciar el mecanismo, que girando solidariamente con la anilla desplegable, situada en la parte inferior de la placa base del cuerpo, está destinado a realizar una doble función. En primer lugar, mantener anclada la placa base en el cuerpo de la cámara, una vez cargada la película y liberarla, para poder retirar la placa base y cargar o descargar la película. En segundo lugar, hacer girar el cuerpo central del chasis FILCA o IXMOO, según sea el caso (siendo dos tipos de chasis, de diferentes medidas, pero de igual sistema de funcionamiento), para abrir la abertura practicada, con el fin de que pueda ser extraída la película, al accionar el mecanismo de avance de la cámara y cerrarlo, para que podamos extraer el chasis, sin que la película se vele, ya que los chasis Leica, no poseen ningún otro tipo de sistema de estanqueidad a la luz, que el sistema de laberinto, a diferencia de los chasis actuales, en los que se realiza a través de un material esponjoso, que sella las holguras entre la película y el cuerpo del chasis. Para ello, primero, el mismo mecanismo, acciona el bloqueo que permite o impide la rotación del cuerpo central del chasis. Todo lo explicado anteriormente, se realiza al mismo tiempo, con sólo girar la anilla de apertura.

Chasis IXMOO (a la izquierda) y tres chasis FILCA.
En la imagen anterior, se puede apreciar un chasis IXMOO, para Leica M, y tres chasis FILCA, de diferentes épocas, con sus respectivas fundas de aluminio.

Las medidas de los chasis, son:

  • FILCA: 46,80mm.
  • IXMOO: 44,25mm.
  • Chasis estándar: 43,40mm - 43,50mm.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Pequeño truco para cargar espirales.

En esta ocasión, me gustaría comentar un pequeño truco, que siempre que lo he explicado, a modo personal, ha causado una muy buena aceptación y con el tiempo, las personas a las que les he explicado este pequeño truco, me han confirmado que las ha sido de gran utilidad. Es por esto, que he decidido ponerlo en el blog.

Muchos principiantes (y no tan principiantes), que deciden revelar ellos mismo la película, me han confesado, que les supone un problema y hasta un momento de pánico y ansiedad, en el instante en que apagan la luz del laboratorio (lavabo, cuarto oscuro, etc.) y se encuentran con la espiral vacía en una mano y el carrete con la película, en la otra.

Me comentan, que les supone un gran problema el tener que abrir el chasis, para extraer la película y que muchas veces, todo termina mal, con las tijeras fuera de la habitación, el dedo cortado, la espiral por el suelo y la moral también.

Bien, yo siempre les he dado el mismo consejo y de momento, a todas estas personas, les ha funcionado y de eso se trata, hacer las cosas más fáciles, para que no haya nunca arrepentimiento en haberse iniciado en el mundo del laboratorio y el revelado químico.

Es muy fácil. Se trata de preparar la película, antes de entrar en el cuarto oscuro y que una vez dentro, esté todo bajo control y no se pueda presentar, ningún problema imprevisto. Para ello, aprovechando que el principio de la película ya quedó velado, cuando cargamos la cámara y que al pasar las tres o cuatro primeros disparos en blanco, no hay ninguna exposición en los primeros 20cm, prepararemos este extremo, con la luz encendida.

Para poderlo llevar a cabo, previamente tenemos que realizar una de las dos soluciones siguientes:

  1. Tomar la precaución de no bobinar completamente la película, una vez la hayamos expuesto y así, al extraer el carrete de la cámara, nos quedará el principio de la película, fuera de él. Para realizarlo, es tan fácil, como el de rebobinar, hasta que notemos una resistencia superior al final del proceso del arrastre, que se presenta, en el momento que el extremo de la película, que al cargarla en la cámara, quedó doblado y al volver a pasar por el plato de presión de la cámara, ofrece una resistencia notablemente superior al que ofrece la película lisa. Esto puede ser un problema, en las cámaras de rebobinado automático motorizado, en las que no podamos seleccionar un bobinado manual o precisamente, la función de rebobinado para dejar el inicio de la película, fuera del chasis, que ofrecen algunas cámaras.
  2. Extraer del chasis, el principio de la película, mediante un extractor específico, como el que se ve en la fotografía.
Espiral, chasis y extractor de película.

Una vez fuera el extremo de la película, cortamos el tramo del corte curvo, para dejar un final, completamente recto. Para ello, debemos tener la precaución de cortarla por la parte final de las perforaciones, para que el extremo quede sin perforaciones cortadas.

Con el extremo cortado en recto, practicaremos unos pequeños cortes en bisel (45º) en las esquinas, para facilitar el deslizamiento dentro de las guías de la espiral. La película, debe quedar con este aspecto:

Detalle de la película una vez cortada y preparada
para ser cargada en la espiral.

Una vez hayamos realizado todo lo anterior y muy importante ¡con la luz encendida!, procederemos a introducir una pequeña poción de película (unos 2cm) en la espiral. Con el pulgar, pellizcamos la zona de las perforaciones de la película, justo con el canto de la espiral, para que no pueda salirse, apagamos la luz del cuarto oscuro y entraremos la película en unos pocos segundos y sin contratiempos que nos puedan poner nerviosos.

Inicio de la carga de la película en la espiral.

Tenemos que tener también la precaución de llevar unas tijeras en el bolsillo, para que una vez toda la película cargada en la espiral, cortaremos el extremo final, para separar el chasis.

Yo acostumbro a prepararme el tanque, siempre de la misma manera, para que cargar la espiral en el tanque, sea sólo una operación sin más importancia y no dejemos nada olvidado.

Espero que os pueda servir de ayuda.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Flash Nikon SB-17

En esta ocasión, presento mi unidad de flash Nikon SB-17.

Se trata de un flash, que se presentó como una variación del SB-15, para ser utilizado de forma específica, en la Nikon F3 y poder usar la función TTL de la cámara, todo a través de la zapata específica, de la que Nikon dotó a esta cámara, sin la necesidad de utilizar ningún tipo de adaptador.

Con 300gr de peso, con unas medidas 43x100x90mm y un número guía de 25, podemos decir, que es un flash bastante potente, para el tamaño que tiene y su peso comedido.

Un tiempo de recarga, desde su completa descarga, de 8 segundos y un rango de velocidades de disparo, de 1/400 a 1/10.000 s. Con una cobertura del haz lumínico, de 60 grados en horizontal y 45 grados en vertical, para ser utilizado en distancias focales, a partir de 35mm, pudiendo adaptar el difusor específico SW-6, para usar objetivos de hasta 28mm de distancia focal.

El cuerpo puede girarse 180 grados y la fuente de luz, 90 grados, con enclavamientos a 15, 30, 60 y 90 grados.

Se pueden seleccionar, entre cinco tipos de funcionamiento:
  • TTL: para la automatización total, a través de la vinculación con el control electrónico de la cámara.
  • M: manual, en la que el destello, siempre se produce a máxima potencia y se debe seleccionar el diafragma adecuado en la cámara, según los cálculos con el número guía o siguiendo la tabla que figura en el disco superior, dispuesto para tal fin.
  • MD: función Motor Drive, para usar la cámara con motor de arrastre y reducir el tiempo de recarga, so pena de disminuir la potencia de disparo del flash y usar un diafragma más abierto en la cámara.
  • A: selección automática del tiempo de disparo del flash, calculado a partir de la lectura del sensor dispuesto en el frontal, para tal fin. Se puede escoger entre dos opciones, A1 y A2, para dos selecciones diferentes, en función del rango de distancias a cubrir.
Esta unidad, si bien está específicamente diseñada para ser usada con la cámara Nikon F3, puede ser usado en cualquier otra cámara, usando el adaptador correspondiente.

Sin duda alguna, un flash interesante y muy recomendable, sobre todo si se pretende usar la citada cámara.

Vista frontal de Flash Nikon SB-17

Vista posterior de Flash Nikon SB-17

Vista inferior de Flash Nikon SB-17

Cabeza de flash regulable.

Vista posterior y detalla de brazo de anclaje.
Flash Nikon SB-17

Funda original SS-17