lunes, 29 de abril de 2013

Mi Leica preferida: LEICA M3

Como fan incondicional de los objetivos de distancia focal "normal", la Leica M3 se posiciona como mi cámara preferida de la marca alemana. No sólo por su diseño, por lo práctica que llega a ser, por el tacto de los mecanismos, su sonido dulce y delicado... si no también, por poseer un visor sin corrección, lo que facilita el visionado por ambos ojos a la vez y una imagen que llena prácticamente todo el campo visible, a través de él.

Se trata de un modelo Leica M3, DS de 1955. Las siglas DS, indican que la el pase de la película y la carga del obturador, no se efectúan con la misma actuación de la palanca de arrastre, si no con un doble accionamiento de ésta y de ahí el nombre asignado "Double Stroke", a las primeras series de la cámara.

Leica M3 - DS de 1955

Leica M3 - DS de 1955

Leica M3 - DS de 1955

Leica M3 - DS de 1955

miércoles, 17 de abril de 2013

Disparador para flash esclavo

Cuando para realizar una fotografía, se precisa más de un punto de iluminación, para un control exhaustivo de las sombras de una escena, se requieren varias fuentes lumínicas, si no es preciso moldear y redirigir el flujo de la fuente principal de luz.

Algo que nos puede ayudar, es el uso de varios flashes, dirigidos a nuestra conveniencia. Para sincronizar el disparo y que se realice de forma conjunta, podemos recurrir a la configuración de flashes maestros y flashes esclavos. Éstos últimos, se deberán disparar, cuando lo manden los flashes maestros. Podemos decir, que estarán a su servicio.

Para eludir la necesidad de sistemas complejos de interconexión eléctrica entre ellos, podemos hacer uso de los sistemas de disparo sin contacto, para convertir un flash en esclavo.

El dispositivo consta de una célula fotoeléctrica, que al recibir el impacto lumínico del flash maestro, realiza el disparo del flash asociado a él, de forma totalmente autónoma.

Un flash se dispara al realizar una conexión eléctrica entre los dos contactos principales de la zapata de sincronismo. El dispositivo para flash esclavo, realiza precisamente este contacto eléctrico (puenteado) entre los dos contactos de la zapata, justo en el momento de dispararse el flash maestro.

Un sistema sencillo, económico, efectivo y muy útil, para realizar fotografías de estudio.

Disparador óptico para flash esclavo.

lunes, 15 de abril de 2013

Leica IIIf dial rojo / dial negro

En 1950, Leica presentó los nuevos modelos de cámara If, IIf y IIIf, con el número de serie 525001, que consistían básicamente en una mejora del modelo IIIc y que usando el mismo cuerpo que ésta, se añadía un mecanismo de sincronismo para el flash.

Este mecanismo garantizaba, que el momento de máxima producción lumínica del flash, coincidiese con el momento exacto en que la primera cortinilla ha llegado al final de su recorrido y la segunda, todavía no ha comenzado a moverse. Para quien no esté familiarizado con estos temas, comentar que este momento es el llamado de "sincronismo" con el flash.

Cuando se usan flashes electrónicos, este ajuste no es muy crítico, porque la duración del haz de luz es muy breve (del orden de 1/4000 s. a 1/12.000 s.) y la intensidad lumínica máxima, se produce también muy rápidamente. En cambio, no ocurre lo mismo si se usan flashes de bombilla, en los que la intensidad lumínica máxima, tarda en producirse, una fracción de tiempo bastante considerable, si se compara con los tiempos de exposición utilizados por la cámara.

Debido a que cada bombilla de flash, podía tener una curva característica muy distinta, Leica adoptó a sus nuevas cámaras, un mecanismo ajustable por el usuario, para hacer coincidir al máximo posible, ese sincronismo entre el destello del flash y la exposición.

Las Leica IIIf con números de serie comprendidos entre el 525001 hasta el 615000, fabricadas entre 1950 y 1951, se caracterizan por tener los números del dial del mecanismo de sincronismo, de color negro y con las velocidades de obturación: 1/1000, 1/500, 1/200, 1/100, 1/60, 1/40, 1/30, 1/20, 1/15, 1/10, 1/4, 1/2 y 1s. A este modelo se le conoce cómo IIIf "dial negro".

Leica IIIf "dial negro" de 1951

Las Leica IIIf fabricadas a partir del 1952, con números de serie a partir del 615001, se caracterizaban por tener los números del dial de sincronismo, de color rojo, en lugar de negro cómo en las anteriores. En este caso, las velocidades de obturación, pasaron a ser: 1/1000, 1/500, 1/200, 1/100, 1/75, 1/50, 1/25, 1/15, 1/10, 1/4, 1/2 y 1s. A este modelo se le conoce cómo IIIf "dial rojo".

Leica IIIf "dial rojo" de 1952

Aquí podemos ver el listado de flashes, fabricantes y la sincronización recomendada, que se incluían en el manual de uso de la cámara:





domingo, 14 de abril de 2013

Chasis Leica FILCA

Ya he comentado en alguna ocasión, que Leica, fabricaba sus cámaras, pensadas para usar sus propios chasis para la película. A estos chasis, se les llamaba por el sobrenombre "FILCA" y poseían algunas características diferenciadoras, respecto a los chasis "estándar", fabricados por otras marcas.

En primer lugar, una de las características principales de los chasis FILCA, es la ausencia de justa de estanqueidad, en la ventana practicada, para la salida de la película, como en el resto de chasis estándar  que sí poseen. Los chasis fabricados por LEICA, estaban compuestos por tres piezas, en lugar de dos. La película está enrollada en un eje (como ocurre en los chasis estándar), pero el cuerpo del chasis, está formado por dos cilindros concéntricos, en los que se ha practicado una ventana. El chasis interno, gira de forma solidaria, con la parte superior del conjunto y el externo lo hace con la base. De esta manera, se hacen coincidir las ventanas, haciendo girar el chasis interior, para poder extraer la película y se puede sellar la entrada de luz, no haciendo coincidir las ventanas de ambos chasis, cuando la película no tiene que ser extraída del interior.

Detalle de ventana de estanqueidad.

Esta operación, en la que se hacen coincidir las ventanas de ambos chasis, cuando hay película cargada, se debe realizar en la oscuridad, porque se permite la entrada de luz, con total libertad. Es por ese motivo, que el chasis se carga en la cámara, completamente cerrado y con las ventanas de ambos chasis, de forma no coincidente. Una vez introducido el chasis FILCA dentro de la cámara, un mecanismo incorporado en la pletina de base extraible de la cámara, realiza la función de hacer coincidentes las ventanas de ambas partes del chasis FILCA, a base de hacer girar el chasis interior, a la vez que se acciona el sistema de anclaje y cierre de la pletina de base.

Detalle diferencias de tapa superior de chasis.

Mecanismo de anclaje de base de cuerpo y
alineamiento de ventanas de chasis.

Detalle de sistema de apertura de chasis FILCA.
Base de chasis FILCA.
El chasis interior queda mecánicamente anclado al chasis exterior, mediante un pequeño pasador, que actúa como elemento de seguridad, para que no pueda ser accionado el chasis interior si haberlo desanclado con anterioridad. Para ello, el pasador está unido a una pequeña pletina, que actúa cómo muelle, para asegurar el anclaje y que para poder girar el chasis interior, deberemos actuar primero, sobre el extremo de dicha pletina. Esta operación, se realiza también al accionar el anclaje de la pletina de base de la cámara.

Pletina muelle de anclaje entre chasis interno y externo.
Otra de las características diferenciadoras de los chasis FILCA, es la diferencia de altura, respecto a su homólogo, estandarizado. Concretamente, los chasis fabricados por Leica, son aproximadamente 4mm más largos. Unos 47mm de altura, para los chasis FILCA y 43mm para los estándar, como se puede ver en la siguiente imagen:

Diferencia de altura entre chasis fabricados por Leica (derecha)
y chasis estándar (izquierda).
Leica, también fabricó chasis metálicos, con el mismo sistema, pero con una altura de 44mm:

Chasis Leica, 44mm (izquierda) y 47mm (derecha).

Las cámaras LEICA, anteriores al año 1952, estaban pensadas y diseñadas, para el uso de los chasis FILCA y si se usa un carrete de película, con chasis estándar, se corre el riesgo de que éste descienda por la acción de la gravedad y la película quede desalineada con la ventana dónde se produce la proyección de la imagen, al perder la correcta alineación entre el chasis y el rodillo dónde se recoge la película expuesta.

A partir del año 1952, con la remodelación del modelo IIIf (desde 1951, con dial de ajuste de sincronismo de flash, con números de color negro, pasando a ser de color rojo, a partir de 1952), a la pletina de la base de la cámara, se le añadió una pestaña a modo de guía, que imposibilitaba que la película pudiese descender, en el caso de usar película bobinaba en chasis estándar. También el cuerpo de la cámara fue modificado, para poder recibir dicha pestaña en su interior.

Aquí podemos ver tres bases de cuerpo de la cámara. En primer término, perteneciente a una Leica IIIf del año 1952 (dial rojo), dónde se puede apreciar la pestaña de guía de película, con la que se podía usar ambos tipos de chasis, FILCA o estándar, indistintamente. En segundo término, una base perteneciente a un modelo IIIf del año 1951 (dial negro), sin pletina de guía, lo que obligaba a usar chasis específicos FILCA. Por ultimo, en tercer término, una base con sistema de carga automática del obturador y pase de película, para preparar la siguiente exposición. Este mecanismo se comercializó, con el sobrenombre de Leicavit, del que ya se trató anteriormente en el blog.

Bases de cámara:
Leicavit
IIIf dial negro de 1951
IIIf dial rojo de 1952

Si se quieren usar chasis estándar, en cámaras diseñadas para usar chasis específicos de Leica, se corre el riesgo de que la película quede desalineada y la impresión de la imagen sobre la película, no se realice correctamente.

Otra de las particularidades de algunos modelos de cámaras Leica, es la necesidad de usar película, cortada a una forma diferente al estándar utilizado. Si la cámara necesita un corte diferente, nos es indicado a través de una placa, situada en la parte inferior, del interior del cuerpo de la cámara, que podemos ver al retirar la base del cuerpo.
Aviso de corte correcto de extremo de película.

Antes de cargar la película en uno de estos modelos de cámara Leica, debemos asegurarnos, que el corte del inicio de la película, sea el apropiado, de lo contrario, podemos estropear el mecanismo del obturador y alguna de sus cortinillas.

Para ello, Leica, comercializó un elemento de guía para poder cortar la película. Si bien se comercializó conjuntamente con un elemento cortante, se puede usar una cuchilla debidamente afilada.

Aquí podemos ver el proceso de corte de la película:
Patrón de corte abierto.

Extremo de la película, una vez introducida
en el interior del patrón.

Después de realizar el corte, mediante la cuchilla.


Resultado final tras el corte.



jueves, 11 de abril de 2013

Auto-disparador externo

Muchas de las cámaras clásicas, no poseen auto-disparador, para realizar autoretratos, a través de un sistema de accionamiento del botón de disparo del obturador, de forma automática, con un retardo temporal.

Para solucionar esta carencia, aparecieron numerosos mecanismos externos de auto-disparador, de la mano de varios fabricantes de mecanismos y cámaras fotográficas.

Según el fabricante, estos mecanismos poseen diferentes diseños, pero todos ellos basándose en el mismo sistema de funcionamiento básico, que es el siguiente:

A través de un mando giratorio, nos permite accionar y comprimir un muelle en forma de espiral (como si se tratase de un sistema para relojería), que está conectado mecánicamente a un sistema de engranajes, con la misión de crear una descarga lenta, controlada y calibrada a unos tiempos determinados (suelen ser del orden de unos 5 a 15 segundos), justo después de accionar el botón de disparo del mecanismo.

Al girar el mecanismo de carga del muelle de acción, se puede elegir el tiempo de retardo, a través de una escala graduada, situada debajo del propio mando de carga y que nos permite ver, una ventana practicada en él, para tal fin.

El mecanismo, se acopla sobre el botón de disparo de la cámara, a través del elemento cónico roscado, situado en el extremo del vástago del cuerpo del auto-disparador.

Una vez disparado, el mecanismo va empujando una varilla, interior al vástago principal, que cuando llega al final del tiempo seleccionado, sale al exterior del vástago y acciona el mecanismo disparador del obturador de la cámara a la que se le haya acoplado.

Uno de los diseños más típicos y repetidos, por varios fabricantes, es el que se presenta a continuación:

Vista general lateral de Auto-disparador mecánico.

Detalle de mando de carga del muelle.
Auto-disparador mecánico.

Vista frontal de Auto-disparador mecánico.

Auto-disparador en su caja original y adaptador
para cámaras Leica y Yashica.

Detalle de mando de carga y botón de disparo.

domingo, 7 de abril de 2013

WERLISA I

Trabajos que se han quedado pendientes de hacer:

Cámara WERLISA I pendiente de entrar en el taller, para realizarle una buena puesta a punto.

Una cámara dedicada al usuario aficionado, con obturador de velocidad de disparo prefijada (aproximadamente 1/60s) y sólo tres diafragmas seleccionables, f:16, f:11 y f:7.5, a través de un iris formado por un elemento fijo (disco metálico, con un taladro) y no por láminas movibles.



martes, 2 de abril de 2013

Lentes correctoras de ángulo

Muchos fabricantes de cámaras fotográficas, comercializaban unas lentes correctivas, para las cámaras cuyos objetivos no eran intercambiables. De esta manera, se podía variar el ángulo característico del haz de luz, que incide en el objetivo según sea la distancia focal.

Al usarlos, se reduce un poco la luminosidad del conjunto y también disminuye algo la calidad de la imagen, al interponer más elementos, en el viaje de la luz que incidirá sobre la película.

En este caso, se presenta, una lente correctiva, para aumentar el ángulo del objetivo y convertirlo en lo que se conoce como "gran angular", para las cámaras TLR que usen Bayoneta del tipo I. Concretamente se trata de una lente fabricada por YASHICA, para sus cámaras Yashica Mat, D, 12, 24, 124 y otras compatibles con la citada montura.

Adaptador "gran angular" para YASHICA TLR

Ajuste de anillo de enfoque.

Después de una reparación o simplemente de una limpieza de la lente de una cámara, en la que implique desarmar el objetivo (separar los dos cuerpos que lo forman, frontal y posterior), una vez vuelto a montar en la cámara, es recomendable reajustar el anillo de enfoque, ya que es muy probable, que la posición relativa entre las lentes y el anillo de enfoque, haya quedado alterada y eso produce que las imágenes queden desenfocadas, al ser impresionadas sobre la película.

Para revisarlo, deberemos contar con una pantalla de enfoque y una lente de gran aumento. La pantalla, la situamos en el lugar por dónde desliza la película dentro de la cámara, pero no si antes, comprobar que la superficie matizada de la pantalla, quede perfectamente asentada sobre los raíles y exactamente a la misma altura, que si de la película se tratase.

Una vez realizada esta comprobación, que es el paso más importante de todo el proceso, colocaremos una lente de gran aumento (un buen contador de hilos, nos puede servir) sobre la cara pulida de la pantalla de enfoque.

Seleccionaremos la posición B (bulb) del obturador y con la ayuda de un cable disparador, con tornillo de retención, mantendremos abierto el obturador durante todo el proceso de ajuste.

Escogeremos la mayor apertura que nos permita el diafragma, para reducir a máximo la profundidad de campo y permitir la entrada de la máxima cantidad de luz.

Situaremos la cámara sobre un trípode y la dirigiremos hacia un objeto muy lejano, por ejemplo sobre unos 100 o 200 metros. Posicionando el anillo de enfoque en su posición de infinito y mirando a través de la lupa que hemos preparado, debemos comprobar la nitidez de la imagen, o el confrontameniento de las imágenes, en el sistema de imagen partida (en el caso de que lo posea la pantalla de enfoque que hemos elegido para el proceso).

Si la imagen no está perfectamente nítida, debemos actuar sobre la posición del anillo de ajuste, aflojando previamente los tornillos que lo sujetan al objetivo y que nos van a permitir, poder girarlo y variar la posición relativa entre éste y la lente.

Una vez ajustado, volvemos a apretar los tornillos de retención y hemos terminado el proceso.

Imagen proyectada sobre la pantalla de enfoque prevista para
reajustar el sistema de enfoque de la cámara.

lunes, 1 de abril de 2013

Yashica D: cambio de pantalla de enfoque.

Algo que yo, personalmente, encuentro de lo más importante y a tener muy en cuenta, en una cámara fotográfica, es la pantalla de enfoque. Su luminosidad y su nitidez, hará que nos encontremos más a gusto con la cámara o menos. Pensemos, que nos pasamos todo el tiempo, mirando a través de ésta y en las cámaras que no poseen enfoque automático, las características de la pantalla, determinarán cómo de bien, realizaremos el proceso de enfoque.

En las cámaras de Formato Medio, las pantallas de enfoque cobran más importancia todavía, ya que su mayor tamaño, obliga a optimizar el sistema óptico, para que no existan grandes diferencias de iluminación, entre el centro de la pantalla y sus extremos.

En este caso, el objetivo es el de mejorar la luminosidad, de la pantalla de enfoque, de una cámara de Formato Medio, de doble objetivo (TLR), cómo la Yashica D.

Visor y pantalla de enfoque original
Yashica D

Para ello, lo primero que se debe hacer, es realizar una limpieza exhaustiva de todo el sistema del visor, que en este caso, es de cintura. En este tipo de cámaras, la imagen que vemos en el visor, no es la exactamente la misma que se va a proyectar sobre la película, ya que ambas imágenes, usan objetivos independientes. De ahí, el nombre de "cámaras de doble objetivo".

El objetivo para proyectar la imagen en la pantalla de enfoque y que veremos a través del visor, suele ser una lente de menor calidad que la que plasmará la imagen en la película, pero suele ser más luminosa, para facilitarnos en proceso de enfoque.

La luz que atraviesa esta lente, es reflejada por un espejo, fijado a 45º, sobre la pantalla de enfoque. Ésta, suele ser un cristal, en el que se graban o marcan rallas, para ayudarnos en la tarea del encuadre, aunque pueden ser completamente lisas, sin marca alguna. El cristal, tiene una superficie pulida, que suele ser la superior y es la que podemos ver a través del visor, y una finamente matizada. Justamente en esta superficie, es dónde realmente se va a proyectar la imagen que ha atravesado el objetivo asociado al visor.

A muchas cámaras, como es el caso de la Yashica, para repartir mejor la luz por toda la superficie de la pantalla de enfoque y mejorar su luminosidad, se les añade un segundo elemento, situado bajo la pantalla de enfoque (entre ésta y el objetivo del visor), a modo de lámina transparente, con círculos concéntricos, para conseguir el efecto óptico antes descrito.

Para proceder con la limpieza, debemos primero retirar el visor de la cámara. En este caso, al ser un visor de cintura, es el conjunto formado por la pantalla de enfoque, el parasol y la lupa de enfoque. Retiramos los cuatro tornillos que lo fijan al cuerpo de la cámara.

Tornillos de fijación del visor al cuerpo.

Al voltear el visor, podemos ver el elemento repartidor de luz, que está montado juntamente con el cristal de la pantalla de enfoque y que los sujetan al chasis del visor, un par de muelles metálicos, que deberemos retirar con extremo cuidado, de no dañarlos, así como no romper el cristal de la pantalla de enfoque.

Muelles de fijación de la pantalla de enfoque.


Detalle de muelle.
 
Detalle de muelle.
 

Antes de retirar los citados muelles, debemos retirar los muelles que sostienen abierto o cerrado el parasol, para poder retirar luego, la pantalla de enfoque.

Muelle de fijación de parasol.

Muelles de parasol destensados,
preparados para ser retirados.


Aspecto de los muelles de retención
del parasol.

Una vez todo retirado, podremos deslizar y extraer la pantalla de enfoque. Separaremos los dos cristales (pantalla y repartidor de luz), para poder limpiar bien las superficies que quedan en contacto. Aquí hay que extremar el cuidado, porque si la cara matizada de la pantalla de enfoque, posee líneas pintadas, éstas suelen borrarse con extrema facilidad, por lo que debemos prestar mucha atención en cómo proceder con la limpieza. Aplicaremos aire a presión, brocha suave y algún limpiador especial, que no disuelva la pintura.
 
 
Pantalla de enfoque (derecha) y reparidor de luz (izquierda)
originales de Yashica D.
 
Debemos también, limpiar a conciencia todo el interior del visor, incluyendo el cuerpo de la cámara, el espejo y la lente interna del objetivo. Para limpiar el cuerpo, nos bastará con aire seco a presión o un soplador de aire potente. Dentro del cuerpo, se suele acumular bastante suciedad. Para limpiar el espejo, deberemos soplar primero con aire seco, pasar la brocha suave y limpiarlo con algún producto, que no dañe el cristal ni el elemento reflectante, ya que ambos son extremamente delicados y podemos dañarlos, irreversiblemente. Lo mismo sucede, con la lente trasera del objetivo, ya que el recubrimiento que poseen las lentes antiguas, es muy delicado y se ralla y daña, con mucha facilidad.

Espejo de visor.

Una vez todo bien limpio, deberíamos proceder a volver a montar todas las piezas, pero en este caso, se ha preferido cambiar la pantalla de enfoque, por otra, de nueva generación. La pantalla seleccionada, es de material orgánico, mucho más luminosa que la original, de una sola pieza (ya que el repartidor óptico de luz está integrado en ella) y con un sistema de ayuda de enfoque, por visión central de imagen partida. Para ello, se ha procedido al montaje del conjunto, de la misma manera que el de origen, pero substituyendo la pantalla de enfoque por la nueva pantalla.


Nueva pantalla de enfoque montada.

En este caso, no ha sido necesario el reajuste del punto de enfoque, ya que aunque la nueva pantalla tiene el mismo grosor que la pantalla de enfoque original (no influye el grosor adicional del elemento repartidor de luz) y por eso, se conserva la distancia relativa entre el sujeto a fotografiar y la cara matizada de la pantalla de enfoque. De lo contrario, deberíamos reajustar la posición del objetivo de enfoque de la cámara.

El resultado es una pantalla de enfoque mucho más luminosa y con un sistema de ayuda de enfoque, que facilita mucho la labor y hace más agradable el uso de esta cámara.