martes, 25 de abril de 2017

Limpieza de Hasselblad Carl Zeiss Distagon 50/4 T* CF FLE

Por desgracia, hasta los mejores (y caros) objetivos, están expuestos a la proliferación de hongos en sus lentes. En este caso, le tocó a un objetivo Carl Zeiss Distagon 50/4 T* CF FLE para Hasselblad, que pudimos rescatar y recuperar su esplendor. Por suerte, la afectación por hongos fue subsanada a tiempo.





Reparación de golpe en Nokton 50

Arruinar una lente tras golpear el suelo en una caída, es algo a la que nos exponemos todos, mientras usamos nuestras cámaras. A pesar de poner todo nuestra atención y tratar el equipo con máximo cuidado, el riesgo existe y nunca podemos evitar esto por completo.

En este caso, el objetivo afectado fue un precioso Nokton 50/1.5, para Leica, que tras la colisión, quedó totalmente inservible, doblándose el parasol (y que gracias a él, se pudo evitar la rotura de la lente frontal), y desarmándose el cuerpo del objetivo, así como el anillo de selección de diafragmas.

Este objetivo en particular, es especialmente propenso a lo sucedido, puesto que el cuerpo principal, dónde quedan fijados los componentes del objetivo, es de material plástico que no resiste bien los impactos, sobretodo los laterales.

Para recuperarlo, se procedió a la reparación del elemento de anclaje, que sustenta el cuerpo del objetivo.






Hongos en lente Carl Zeiss Sonnar

Saber con certeza cuando aparecerán hongos en una lente o cuando no ocurrirá, es casi imposible, pero lo que sí sabemos con certeza, es que preservarlos de la humedad y la oscuridad total y absoluta, son buenas prácticas para llevar a cabo y evitar en todo lo posible que ocurra.

En el caso de que ya hayan aparecido, actuar con diligencia es crucial, puesto que los hongos no sólo aparecen y yacen sobre la lente, afeándola y restando calidad a la imagen obtenida, si no que con el tiempo, afectan y terminan por destruir, el recubrimiento anti-reflectante de la lente, con todas las consecuencias que esto tiene. Tanto es así, que incluso en las lentes sin recubrimiento, los hongos llegan a hacer mella sobre la superfície de la lente.

El grado de afectación que tenga la lente, por culpa de la acción de los hongos, determinará el resultado final de la actuación. Si éste es bajo, la lente se podrá recuperar completamente, con una limpieza exhaustiva, pudiendo prevenir la aparición de más hongos, por culpa de las esporas que pudieran estar depositadas dentro del objetivo, mediante un tratamiento fungicida.

En este caso, le tocó el turno a un objetivo Carl Zeiss Sonnar 80/2.8, con montura Contax y aunque los hongos ya empezaron a hacer estragos sobre el recubrimiento de algunas lentes, se pudieron limpiar y tratar, para evitar que apareciesen nuevamente y este fue el resultado:










martes, 26 de julio de 2016

Suciedad en las lentes.

Por todo es sabido, que el objetivo de una cámara, está compuesto de por lo menos una lente, aunque lo normal es que sea por un conjunto de lentes convergentes y divergentes, combinadas entre sí, de una determinada manera. Ésto es lo que principalmente determina las características de un objetivo.

De la misma manera, los conjuntos de lentes, están dispuestos de forma determinada, dentro del objetivo, que teóricamente forma una cavidad estanca, pero ésto no es del todo cierto, ya que entre las partes móviles del objetivo, existen ciertas holguras y a través de ellas, se filtra el aire, que contiene humedad y la suciedad. Se dice que el objetivo, está compuesto por "barriletes". 

Conjunto de lentes del barrilete trasero
Objetivo Minolta MC Rokkor PF 50/1.7 

Conjunto de lentes del barrilete delantero
Objetivo Minolta MC Rokkor PF 50/1.7 

Detalle del interior del barrilete trasero
Objetivo Minolta MC Rokkor PF 50/1.7 

Ésto ocasiona depósitos sobre la superfície de las lentes y por ende, rebotes (reflexión difusa) del haz de luz que las atraviesa. Estos rebotes, ocasionan falta de nitidez en la imagen, poco contraste y sobretodo, falta de acutancia. A este efecto, se le suele llamar "flare".

Reflexión difusa del haz de luz
al cruzar una lente con suciedad

Las lentes que están montadas de forma conjunta, no suelen presentar problemas, porque forman una unidad muy estanca, dónde es difícil que pueda entrar suciedad y/o humedad. Algo que no ocurre en las caras externas de los conjuntos o en las lentes montadas de forma individual.

Otro aspecto a tener en cuenta, es el de los montajes de lentes mediante cementado. Ésto no es otro, que la unión rígida y permanente, entre dos o más lentes. Esta unión es sólida y completa, entre las superfícies de las lentes y se dice que están "cementadas". El material que las une (antiguamente se usaba Bálsamo de Canadá), forma una capa muy delgada entre ellas, creando un total hermetismo, que las previene de cualquier posible filtración. El problema es que con el paso del tiempo, las propiedades mecánicas del material utilizado para el cementado, van mermando, llegando incluso a producirse un parcial desprendimiento entre las lentes y/o una disminución del hermetismo. Para solucionarlo, sólo puede hacerse separando las lentes, para poder limpiar las superfícies y volver a cementar de nuevo.

Fallo en el material de cementado 

La humedad que se filtra en el interior de un objetivo, puede llegar a ocasionar graves trastornos en la superficie de la lente, como la aparición de hongos, que incluso son capaces de erosionarla, formado micro cavidades, que arruinan la lente. En función del grado de afectación y del tipo de lente, puede recuperarse mediante un tratamiento mecánico de pulido.

Lente afectada por hongos
Proceso de pulido
Resultado final

Destacar también, que las superfícies de las lentes y su recubrimiento (en caso de poseer) son extremadamente delicadas y para su limpieza, hay que llevar a cabo un meticuloso protocolo, para no dañarlas, casi irreversiblemente.

Proceso de desarme de un objetivo
Mamiya Sekor C 70/2.8

Proceso de limpieza de un objetivo
Mamiya Sekor C 70/2.8

sábado, 4 de junio de 2016

Leica M3 DS de 1955

La Leica M3, fue la primera cámara de la marca que se construyó con la por entonces, nueva montura de bayoneta, en lugar de la original de rosca. El cambio, implicaba una mayor rapidez para cambiar los objetivos, algo que demandaban desde hacía tiempo, los fotógrafos profesionales, y en especial, los deportivos.

Significó un gran cambio, bastante radical en muchos aspectos; montura de los objetivos, visor, telémetro, mecanismo de selección de velocidades de obturación, ...

La cámara se fabricó entre el 1954 al 1966.  La de la imagen, se trata de una primera serie, de 1954, con mecanismo de carga y arrastre de la película, de doble accionamiento independiente (llamado de "doble golpe" o "DS: Double Stroke") y pletina de película de cristal.

Con marcas de encuadre (con corrección de paralaje), para 50, 90 y 135mm, para mí, la mejor cámara telemétrica, para aprender a encuadrar y enfocar, sin guiñar ningún ojo. Esto es así, gracias a su visor, con factor de reducción de 0,91x, que siendo tan próximo a la visión real directa, facilita a nuestro cerebro, la interpretación de las dos imágenes que ven nuestros ojos.

Para usar distancias focales más cortas, como el 35mm, Leica fabricó una lente dedicada a esta cámara, con lentes para el visor, que se insertaban a la vez que se montaba el objetivo. Otra opción, es la de usar visores externos, como ya se hacía con las antecesoras.



jueves, 11 de febrero de 2016

Restauración de cámara Zeiss Ikon Nettar

La cámara a restaurar, fue una Zeiss Ikon Nettar y presentaba dos problemas básicos:

  • Filtraciones de luz a través del fuelle.
  • Opacidad de una de las lentes del objetivo.
El material del que está formado el fuelle, pierde elasticidad con el paso de los años y se debilita, sobretodo en los pliegues, comisuras y esquinas. Esto provoca que terminen apareciendo pequeños orificios, por dónde se filtra la luz exterior en el interior de la cámara e incide en la película, provocando veladuras. Para solucionar el problema, se optó por la reparación del fuelle original, con el objetivo de que la cámara pudiera ser utilizada, sin que perdiese originalidad.



Una de las lentes del objetivo, presentava tal opacidad que resultava inviable la utilización de la cámara. Una verdadera lástima, teniendo en cuenta la calidad de estos objetivos, que tan bien conjugaban la calidad de construcción, con la simplicidad de su formación. Para solucionarlo, fue necesario desarmar totalmente el objetivo y pulir la lente, ya que la afectación había originado incluso, pequeños cráteres y no era un simple velo. Con ello, se puedo recuperar la lente, en un 95%, como se puede apreciar en las imágenes.

 

Reparación de cámara Fujica ST801

En este caso, la cámara presentaba un bloqueo total del sistema de arrastre de la película, que impedía el pase de la película y la carga del obturador. A su vez, el mecanismo de accionamiento de la segunda cortinilla, no permitía que ésta se desplazase con libertad y hacía que quedase a medio camino, lo que provocaba un oscurecimiento, parcial y en algunos casos total, de la imagen en la película.

Se tuvieron que cambiar algunas piezas, procedentes de otra cámara y se concluyó la intervención, con un repaso general de los mecanismos, además de lubricarlos.